En esta página explicamos el recorrido completo de un análisis de gastos: qué necesitamos de tu parte, cuánto tarda cada tramo y qué límites tiene el proceso. No hay pasos decorativos. Cada etapa existe para que sepas en qué momento estás y qué se espera de ti.
Recibimos tu situación por correo o en una llamada breve. Definimos si el trabajo cubre un mes, un trimestre o un periodo irregular. Aquí se aclara qué documentos hacen falta y qué no vamos a tocar.
Reunimos extractos, recibos y notas sueltas. Cada movimiento se agrupa por categoría y se marca si es fijo, variable o esporádico. Los gastos sin comprobante quedan anotados aparte, con una nota de fiabilidad.
Comparamos semanas, detectamos repeticiones y señalamos las partidas que crecen sin justificación clara. Este paso suele ocupar más tiempo que el resto porque exige revisar dos veces lo mismo.
Entregamos un reparto por prioridades: qué se mantiene, qué se renegocia y qué se puede pausar. No imponemos cifras. Planteamos escenarios y tú decides cuál encaja con tu mes.
Tras dos o tres semanas revisamos si el reparto se sostiene. Si algo no funciona, se corrige sin empezar de cero. El cierre llega cuando el registro se vuelve rutina y no una tarea pendiente.
Los plazos dependen de la cantidad de movimientos y de la calidad de los comprobantes. Si falta documentación, el proceso se detiene en el paso 02 hasta completarla.
Si algo del proceso de entrega no coincide con lo que esperabas, escríbenos por el canal que te resulte más cómodo. Respondemos en horario laboral y dejamos constancia de cada caso para que puedas retomarlo sin repetir información.
Antes de escribir, revisa las preguntas frecuentes: muchas dudas sobre plazos, direcciones y ventanas horarias ya están resueltas allí y te ahorran la espera.
Ver preguntas frecuentesTambién puedes consultar nuestras políticas de privacidad o los términos del servicio si tu caso involucra datos personales o condiciones del pedido.